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lunes, 2 de septiembre de 2013

Ponche de huevo (sin nata ni leche)

De vuelta con mis recetas y sobre todo con vosotros que tanto me llenáis y que en estos momentos ya estoy de nuevo por vuestros blogs.Eggnog, Egg flip...Esta bebida popular de origen inglés, muy popular tanto en Inglaterra como en Estadios Unidos, se elabora básicamente con huevos, leche, nata, azúcar y coñac o ron, aunque cada lugar aporta unos variantes que la hacen más suya, podrás encontrar diferentes recetas por todas partes, esta versión a diferencia de otras, no lleva nata lo que la hace más ligera y menos calórica, estoy segura que muchos de vosotros lo agradecerá, es una receta de 1893 que me ha facilitado mi buena amiga Karin Wachtendorff del blog 
http://historiadelamodaylostejidos.blogspot.com.es/  En más de una ocasión anteriormente como ya sabéis los que me seguís, me ha facilitado recetas antiguas y que tuvieron mucho éxito como la receta Patatas a la Camarlengo sacadas de una joya de libro que posee de recetas de hace varios siglos. 

Leedme un poquito más que hoy por ser el primer día tras la vuelta de las vacaciones al blog, si me lo permitís "abusaré de vuestra confianza", pero es para recomendaros un libro que viene fenomenal como acompañamiento de esta bebida y a esas tardes que comienzan ya pronto a hacerse oscuras, lluviosas, en las que un buen libro puede ser tu mejor compañía. No solo he tenido la suerte de hacerme con un ejemplar de la mano de su creadora, dándome la oportunidad de conocernos en persona en la firma de su libro aquí en Sevilla. La conocí virtualmente a través de esta aventura de blogs en el que me adentré cuando nos presentamos en el primero de los dos concursos que hemos conocido hasta ahora de blogs "20 minutos". Ella tiene un blog especial "Es un rinconcito virtual de su casa donde charla con sus amigas, amigos, o gente que pasa por su casa y la sienta en su mesita de camilla a tomar el café de la tarde" su cercanía como persona reflejada en su escritura, con un toque de humor que en muchas ocasiones te saca la carcajada, su gracia y salero natural, hace que su lectura te atrape ya sea al contar una anécdota en su blog, pensamientos o puntos de vista por cualquiera de los acontecimientos que haya surgido un día cualquiera pero siempre la encontrarás correcta y precisa Te invito a un café es su blog.  
Su libro.


A la sombra de los tamarindos.

De M.Carmen Orcero
https://www.facebook.com/mcarmen.orcero?fref=ts
























Ingredientes:
  • 4 yemas de huevo
  • 125 gr de azúcar glas 
  • 200 cl de limonada (mitad agua, mitad zumo de limón)
  • 200 cl de almíbar muy cocido
  • 200 cl de coñac, ron, aguardiente... sin anisar
  • 200 cl de té muy cargado














Preparación:
Se mezcla durante 10 minutos aproximadamente con varillas manuales las 4 yemas de huevo con el azúcar glas en una olla amplia









Poco a poco añadimos la limonada










También el almíbar









El aguardiente









Y el té...










Lo llevamos al fuego sin dejar que cueza pero calentándolo bien mientras removemos constantemente durante unos minutos y apagamos. Retiramos y dejamos enfriar.










Una vez frío llenamos la botella donde vayamos a servirlo y guardamos en el frigorífico para servirlo.
Para mi, bien frío.

Aquí tienes tu chupito para que lo pruebes, el libro que recomiendo y la foto de su autora que se que te va a encantar.





















jueves, 21 de marzo de 2013

Patatas a la Camarlengo (Receta de 1893)

¿Curioso nombre eh? Según he leído es un título italiano de origen medieval que en la actualidad ha quedado para funcionarios de la corte papal, administrador de bienes e ingresos de la Santa sede debiendo ser un cardenal que desempeñará la función de cabeza de la iglesia Católica durante un periodo de sede vacante (Rectificado el texto anterior que contenía errores) Pero esta receta es de más atrás de la época actual, data del siglo XIX, y que a través de mi buena amiga Karin Wachtendorff que tiene además de un cultural y precioso blog, material sobre recetas antiguas y que me facilita porque es un encanto. Además me ha facilitado esta página El arte de comer en el Siglo XIX que cuenta la evolución que hubo de las costumbres de aquella época en el arte de comer. Es muy interesante, cuenta que fue en estos tiempos, a comienzos del siglo cuando se refinaron las formas y el comportamiento ante la mesa tal y como las conocemos hoy, aunque con espacios mucho mayores ya que  las clases pudientes habilitaron un espacio en la casa para este acontecimiento y se prohibieron comportamientos que pudieran derivar en discusión tales como, hablar de política, futbol, tutearse, había que tratarse de usted en las celebraciones.




¡Mirad mi salon para comer! Vale no es mio ¡Que más quisiera yo!









Comedor del Museo del Romanticismo


El anfitrión tenía especial cuidado en todo tipo de detalles para evitar críticas posteriores, uno de ellos era que hubiera espacio suficiente en la mesa entre sus invitados con una distancia de entre 60, 70 cm para no ser molestados unos a otros. También se exhibían las vajillas de porcelana francesa símbolo de riqueza en aquellos momentos.
Hasta entonces la forma era "servicio a la francesa" todo estaría expuesto en el momento y se cambió por "servicio a la rusa" en el que los platos llegaban guardando un orden la colocación de cubiertos o un  cocinero experto que dejaría a los invitados boquiabiertos. Entre los cocineros ya eran bien valorados los españoles pero lo "francés" estaba de moda y si podían elegir pues...
Había platos españoles muy conocidos hoy en día que tenían gran fuerza en la época como el favorito de la reina, el cocido llamado "Olla podrida" que parece ser que el nombre procede de "poderío" (no parece que tenga que ver ¿Verdad?) pues porque era en realidad "Olla poderida" y se refería a los poderosos ingredientes que contenía como carnes (Y que solo comían las clases nobles, el pueblo... con hierbas y verduras) ¿A que ahora si tiene que ver?.
Entre los platos más destacados de la época se comenzaron a llamar a los platos por el nombre de su referencia, entre ellos el "Arroz a la valenciana" o el "Bacalao a la bilbaína". En carnes se comían Piernas de cabrito" o "Manitas de cerdo" rebozadas. Del mar, "Pescados escabechados" "Calamares rellenos" y bacalaos que procedían de Valencia.
Para beber el víno era el protagonista, españoles, franceses, griegos y portugueses y ¡Ojo! Bebían "cerveza clara"  la "clarita" de hoy o cerveza con limón que se puso de moda hace pocos años y creíamos que se acababa de descubrir esa combinación.
Para el postre, flanes, natillas, mantecados y hojaldres. También en esta época nació la costumbre de la merienda, donde un descanso a mitad del día para charlar con algo más para comer era signo de poder adquisitivo.

Os dejo otra imagen preciosa de la época. La señora de la casa, William Henry Margetson (1861-1940). del blog.
http://arte-xix.blogspot.com.es/2013/03/la-senora-de-la-casa.html








































Más fotos de la receta








































¿Más cerca?





Para una receta con tanta historia he elegido unas patatas de calidad, no podrían ser otras que Las Patatas de Pueblo del grupo Frusangar que han tenido la gentileza de enviarme y que en agradecimiento comparto con vosotros con esta receta.
Frusangar llevan más de 30 años poniendo en su mesa las mejores patatas para asar, cocer y freír. Entre sus variedades puedes elegir a la joya de la firma, de alta gama (Que es la que tengo yo) Patatas de Pueblo. El equilibrio entre alta calidad-precio se lo ofrece Papa Reina. Con todas sus propiedades sin que suponga un esfuerzo para su bolsillo pueden elegir Patatas de la Flor. O que tengan ustedes siempre patatas de la temporada, eligen Patatas de la Plaza. Las mejores para cocinar Cocipat. Y para el sector profesional les ofrece Fripat. Como ven una variedad para todos los gustos a la mejor calidad.















¡Vamos con la receta!


Ingredientes: 

  • 1 kg de patatas (Lo que son 2 libras) jaja Frusangar
  • 1/4 de queso (1 cuarterón) del que prefieras, duro rallado, Gruyére, Parma, Chester o Flandes.
  • harina
  • huevo batido
  • sal








Elaboración:
Cocemos las patatas hasta que estén blandas con una pizca de sal. 
Machacamos en un mortero o con un tenedor.







Añadimos 1/4 de queso rallado yo he puesto queso duro 










Hacemos bolitas de patata y queso, pasamos por harina, huevo batido y otra vez harina. Esperamos a que enfríen para freír.








Freímos en abundante aceite de oliva Virgen Extra (Pero entonces las freían en manteca de cerdo, hoy eso no es prudente) Se sirven en el momento con sal fina espolvoreada por encima.  

Probarlas que están riquísimas, os la quitarán del plato.







viernes, 25 de enero de 2013

Tortilla de Naranja para Pícaros y Rufianes

Curioso nombre ¿Verdad? Esta receta me la ha facilitado mi querida amiga Karin del precioso, cultural e interesante blog http://historiadelamodaylostejidos.blogspot.com.es/

Si pensáis que la receta es novedosa resulta que no, que tiene ya 5 siglos nada menos. La receta original es de Jean de Bockenheim (siglo XVI) Cito no sea que este buen hombre me demande por apropiarme de su receta, y sacada del libro:

Carlos V a la mesa (Cocina y alimentación de la España renacentista). Del autor: L.Jacinto García













Ingredientes:

  • 2 huevos
  • 2 cucharadas de zumo de naranja (una por huevo)
  • 1 cucharadita de postre de zumo de limón
  • 1 cucharada rasa sopera de azúcar
  • 1/2 cucharadita de café de sal
  • 1 cucharada de aceite de oliva














Elaboración:
Sacamos el zumo que se nos pide en la receta de la naranja y del limón. 

En un bol ponemos los huevos y sin dejar de batir vamos añadiendo el azúcar













la sal










El zumo de naranja















El de limón




















Y con todo bien batido llevamos a una sartén donde habremos puesto la cucharada de aceite. Hacemos la tortilla como otra cualquiera.