¿Curioso nombre eh? Según he leído es un título italiano de origen medieval que en la actualidad ha quedado para funcionarios de la corte papal, administrador de bienes e ingresos de la Santa sede debiendo ser un cardenal que desempeñará la función de cabeza de la iglesia Católica durante un periodo de sede vacante (Rectificado el texto anterior que contenía errores) Pero esta receta es de más atrás de la época actual, data del siglo XIX, y que a través de mi buena amiga
Karin Wachtendorff que tiene además de un cultural y precioso blog, material sobre recetas antiguas y que me facilita porque es un encanto. Además me ha facilitado esta página
El arte de comer en el Siglo XIX que cuenta la evolución que hubo de las costumbres de aquella época en el arte de comer. Es muy interesante, cuenta que fue en estos tiempos, a comienzos del siglo cuando se refinaron las formas y el comportamiento ante la mesa tal y como las conocemos hoy, aunque con espacios mucho mayores ya que las clases pudientes habilitaron un espacio en la casa para este acontecimiento y se prohibieron comportamientos que pudieran derivar en discusión tales como, hablar de política, futbol, tutearse, había que tratarse de usted en las celebraciones.
¡Mirad mi salon para comer! Vale no es mio ¡Que más quisiera yo!
Comedor del Museo del Romanticismo
El anfitrión tenía especial cuidado en todo tipo de detalles para evitar críticas posteriores, uno de ellos era que hubiera espacio suficiente en la mesa entre sus invitados con una distancia de entre 60, 70 cm para no ser molestados unos a otros. También se exhibían las vajillas de porcelana francesa símbolo de riqueza en aquellos momentos.
Hasta entonces la forma era "servicio a la francesa" todo estaría expuesto en el momento y se cambió por "servicio a la rusa" en el que los platos llegaban guardando un orden la colocación de cubiertos o un cocinero experto que dejaría a los invitados boquiabiertos. Entre los cocineros ya eran bien valorados los españoles pero lo "francés" estaba de moda y si podían elegir pues...
Había platos españoles muy conocidos hoy en día que tenían gran fuerza en la época como el favorito de la reina, el cocido llamado "Olla podrida" que parece ser que el nombre procede de "poderío" (no parece que tenga que ver ¿Verdad?) pues porque era en realidad "Olla poderida" y se refería a los poderosos ingredientes que contenía como carnes (Y que solo comían las clases nobles, el pueblo... con hierbas y verduras) ¿A que ahora si tiene que ver?.
Entre los platos más destacados de la época se comenzaron a llamar a los platos por el nombre de su referencia, entre ellos el "Arroz a la valenciana" o el "Bacalao a la bilbaína". En carnes se comían Piernas de cabrito" o "Manitas de cerdo" rebozadas. Del mar, "Pescados escabechados" "Calamares rellenos" y bacalaos que procedían de Valencia.
Para beber el víno era el protagonista, españoles, franceses, griegos y portugueses y ¡Ojo! Bebían "cerveza clara" la "clarita" de hoy o cerveza con limón que se puso de moda hace pocos años y creíamos que se acababa de descubrir esa combinación.
Para el postre, flanes, natillas, mantecados y hojaldres. También en esta época nació la costumbre de la merienda, donde un descanso a mitad del día para charlar con algo más para comer era signo de poder adquisitivo.
Os dejo otra imagen preciosa de la época.
La señora de la casa, William Henry Margetson (1861-1940). del blog.
http://arte-xix.blogspot.com.es/2013/03/la-senora-de-la-casa.html
Más fotos de la receta
¿Más cerca?
Para una receta con tanta historia he elegido unas patatas de calidad, no podrían ser otras que Las Patatas de Pueblo del grupo
Frusangar que han tenido la gentileza de enviarme y que en agradecimiento comparto con vosotros con esta receta.
Frusangar llevan más de 30 años poniendo en su mesa las mejores patatas para asar, cocer y freír. Entre sus variedades puedes elegir a la joya de la firma, de alta gama (Que es la que tengo yo) Patatas de Pueblo. El equilibrio entre alta calidad-precio se lo ofrece Papa Reina. Con todas sus propiedades sin que suponga un esfuerzo para su bolsillo pueden elegir Patatas de la Flor. O que tengan ustedes siempre patatas de la temporada, eligen Patatas de la Plaza. Las mejores para cocinar Cocipat. Y para el sector profesional les ofrece Fripat. Como ven una variedad para todos los gustos a la mejor calidad.
¡Vamos con la receta!
Ingredientes:
- 1 kg de patatas (Lo que son 2 libras) jaja Frusangar
- 1/4 de queso (1 cuarterón) del que prefieras, duro rallado, Gruyére, Parma, Chester o Flandes.
- harina
- huevo batido
- sal
Elaboración:
Cocemos las patatas hasta que estén blandas con una pizca de sal.
Machacamos en un mortero o con un tenedor.
Añadimos 1/4 de queso rallado
yo he puesto queso duro
Hacemos bolitas de patata y queso, pasamos por harina, huevo batido y otra vez harina. Esperamos a que enfríen para freír.
Freímos en abundante aceite de oliva Virgen Extra (Pero entonces las freían en manteca de cerdo, hoy eso no es prudente) Se sirven en el momento con sal fina espolvoreada por encima.
Probarlas que están riquísimas, os la quitarán del plato.